Rehabilitación del acueducto de Leira

El Concello de A Estrada acaba de recibir las obras vinculadas al Fondo de Compensación Ambiental, cuyos recursos se destinan por segundo año consecutivo a la puesta en valor del entorno de la Presa de Leira. En este 2026, la mayor parte de la inversión se ha dirigido a la recuperación del singular acueducto situado en los límites de las parroquias de Ribela, Parada y Codeseda. Esta construcción forma parte de un conjunto hidrológico y arquitectónico que constituye, al mismo tiempo, un importante elemento patrimonial y un atractivo turístico todavía muy desconocido.

El alcalde de A Estrada, Gonzalo Louzao Dono, visitó este viernes la zona para conocer de primera mano el resultado de los trabajos. «Este conjunto tiene un gran atractivo natural, hidrológico y turístico», subrayó el regidor, que puso el acento en «el interesante patrimonio que tenemos en esta zona de nuestro municipio».

El propio alcalde recordó que, en la primera intervención, realizada en 2024, los trabajos promovidos por el Concello permitieron recuperar los muros derrumbados a lo largo del recorrido de la Presa de Leira e instalar pasarelas y barandillas en algunos de los puntos del itinerario con mayores dificultades de paso, con el objetivo de facilitar el tránsito peatonal por el entorno.

En este 2026, el foco se ha puesto en la recuperación del acueducto, una infraestructura hidráulica histórica que sigue cumpliendo su función de permitir el paso del agua sobre el curso fluvial. Los trabajos han permitido recuperar algunas de las grandes losas de piedra que cubren el canal, restituyendo parte de la configuración original de esta singular construcción. No obstante, conviene recordar que se trata de una infraestructura concebida para la conducción de agua, no como paso peatonal.

Con cerca de tres siglos de historia (algunas fuentes documentales sitúan su construcción en el año 1753), el acueducto de Leira tiene fama de ser uno de los acueductos en funcionamiento más antiguos de Galicia. Forma parte de una antigua conducción de agua —la Presa de Leira— de alrededor de tres kilómetros de longitud, que se construyó para el riego de prados y cultivos del entorno.

Además de la importancia arquitectónica de este singular patrimonio que atesora este rincón del rural estradense, destaca la belleza del paisaje natural en el que se enmarca el acueducto. Asimismo, en torno a la presa y al acueducto de Leira existen numerosas leyendas y relatos populares, principalmente asociados a las figuras mitológicas de los mouros. De hecho, varias piedras y cavidades de la zona han recibido nombres que hacen referencia a este componente legendario.

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